Ópalo: de qué está hecho y cómo saber si es de buena calidad
El ópalo natural está hecho de sílice y agua, y se distingue por sus colores brillantes y sus reflejos con la luz.
Hay tres calidades y conviene saber cuál tienes en la mano: el natural (caro, gema); el sintético «Bello Opal» (80% sílice + 20% resina, la mejor relación calidad-precio y aún se considera piedra); y las imitaciones (resina u opalita de vidrio, económicas y sin valor de gema).
Las tres calidades
| Tipo | Composición | ¿Es piedra preciosa? | Para qué sirve |
|---|---|---|---|
| Natural | 100% sílice y agua | Sí — gema | Costo muy elevado por el proceso de extracción |
| Sintético «Bello Opal» | 80% sílice + 20% resina | Sí, se sigue considerando piedra | La mejor relación calidad-precio; no se agrieta ni amarillenta |
| Imitación en resina | 80% resina + 20% sílice | No | Componentes comunes y económicos; no requiere laboratorio |
| Opalita (vidrio) | Vidrio | No | La opción más económica; sin valor de gema |
Ópalo en sus variantes




De qué está hecho el ópalo natural
De un compuesto químico llamado sílice, más agua. El sílice se encuentra en abundancia en la naturaleza —en rocas y en la arena—, pero su extracción para ópalo es un proceso complejo que se hace en laboratorios especializados.
Por todo ese trabajo, el costo del ópalo 100% natural es muy elevado. Se caracteriza por colores brillantes y reflejantes con la luz.
Como es una piedra muy solicitada, el mercado se llenó de variantes e imitaciones más económicas — de ahí la importancia de saber distinguirlas.
El Bello Opal: la opción que sí vale la pena
Es la variante menos alejada de la natural: 80% sílice y 20% resina, y recuerda que el sílice es el compuesto principal del ópalo natural.
Se sigue considerando piedra preciosa porque se hace en laboratorios especializados, y tiene tres virtudes prácticas: no se agrieta, no amarillenta y no es flexible.
Es la mejor opción si quieres el ópalo —y lo que se le atribuye— a un precio módico. Viene en distintos colores, con reflejos al contrastar con la luz, y en formas como dijes.
Cómo reconocer una imitación
La imitación en plástico se parece en apariencia pero ya no se considera piedra preciosa ni gema: sus componentes son comunes y económicos, y no hace falta laboratorio para producirla.
Señales prácticas: si es flexible, no es ópalo. Si con el tiempo amarillenta o se agrieta, tampoco. Y si el precio es demasiado bueno para el tamaño de la pieza, ya sabes qué estás comprando.
Lo que más nos preguntan
Para cerrar
No hay nada malo en usar una imitación: lo que no se puede es venderla como gema. Si sabes qué tienes, puedes ponerle el precio correcto y contarlo bien — y eso es lo que sostiene una marca.
Ópalo ¿De qué esta hecho y cómo saber si es de Buena Calidad?